El estudio de vacunación contra la hepatitis B en Guinea-Bissau, impulsado por Bandim Health (Dinamarca) y financiado en 2025 por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU., ha generado una controversia intensa, principalmente por los dilemas éticos asociados a su diseño y a su gobernanza.